Bahareque nació en Bucaramanga en 2019 a partir de una observación que se repetía en distintas empresas de la región: las personas sabían lo que había que hacer, pero no tenían un lugar claro para decidirlo ni un ritmo que les permitiera revisarlo con regularidad.
Los fundadores habían trabajado durante varios años apoyando a compañías familiares en etapas de cambio generacional y crecimiento acelerado. En esos contextos, el problema no solía ser la estrategia sino la mecánica cotidiana: quién decide, quién sabe qué, y cuándo se revisa.
El nombre lo dice todo. El bahareque es una técnica de construcción que pone la estructura a la vista: el tejido de caña y el relleno de barro son reconocibles, reparables y reemplazables sin derribar todo. Cuando algo falla, se ve dónde y se arregla ahí. Esa es la filosofía que aplicamos al trabajo operativo: que la estructura sea visible para quienes trabajan dentro de ella.
Desde entonces hemos acompañado a empresas de entre 10 y 150 empleados en Santander y otras regiones de Colombia, con encargos que terminan con un documento escrito que queda en manos de la empresa, no de nosotros.